El proceso comienza así: nuestro móvil u ordenador se queda obsoleto. Si lo hacemos bien (espero que todos) lo tiramos en el punto limpio o de reciclado electrónico más cercano. Si lo hacemos mal (espero que la minoría o ninguno) lo tiramos a la basura.
Lo que tiramos a la basura irá a vertederos, y contaminará nuestro país, pero, ¿qué pasa con el resto?, ¿A donde va a parar la basura electrónica?
Para responder a esa pregunta debemos hacer un pequeño-gran viaje y desplazarnos a China. En concreto a ciertos pueblos con fama recicladora como Guiyu. Ya que el 70% por ciento (de los entre 20 y 50 millones de toneladas) de residuos electrónicos del mundo entero acaban allí.
Este país asiático importa basura de toda clase y la recicla, incluso de contrabando.
Para hacerse una idea de la magnitud, tenga en cuenta que EEUU, y sólo en un día, desecha 350.000 móviles y 130.000 ordenadores.
Y es que a las empresas de reciclado occidentales les sale más rentable exportar la chatarra en barcos hacia China que reciclarla ellas mismas. Así, en pueblos como Guiyu la gente más pobre quema los residuos en los patios de sus propias casas, respirando aire nocivo, y cobrando apenas 100 dólares al mes. Sin un control de riesgos de la salud y medioambientales, productos químicos como el mercurio, flúor, bario, cromo y cobalto, se filtran en el agua y en la tierra. Por si fuera poco, los procesos químicos para separar las materias primas se hacen “a mano”, sin protecciones, con un simple pañuelo para taparse la cara mientras se derriten los plásticos para separar el oro, la plata y otros materiales, respirando aire tóxico y cancerígeno.

Un trabajador funde la placa madre de un PC para extraer los chips soldados a la misma.

Una gran parte de los residuos del reciclaje (incluyendo las cenizas del carbón para fundir) son vertidos en los canales de la ciudad, contaminando y envenenando las aguas.

Los informes de salud practicados en la región dicen que los niños de Guiyu sufren un índice extremadamente alto de intoxicación por plomo.
A continuación unas fotos de la galería de fotos de Time