Durante los últimos años muchos empresarios, directivos, y responsables de negocio se han dado cuenta de las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información para sus negocios.

Ante tal perspectiva muchos se han lanzado a modernizar sus negocios, añadiendo componente informático, pero desgraciadamente se han quedado solo en el primer paso del camino: el de la automatización.

Es decir, simplemente han adoptado las TIC para acortar el tiempo que se tardaba en realizar sus tareas cotidianas, para obtener una mayor visibilidad a través de Internet, o para automaitizar su trabajo debido a que un ordenador nunca se equivoca al hacer las operaciones. Pero éste es solo el primer paso y el más evidente. Es solo el paso más sencillo de llevar a cabo.

Sin embargo existe un mundo mucho más allá. Es el que va desde la simple automatización a la informatización plena.
Un ordenador por sí mismo puede hacer muchas cosas, pero si está conectado y compartiendo información con otros, el numero de cosas aumenta exponencialmente. Una aplicación puede realizar ciertas tareas, pero si esa misma aplicacion trabaja de forma colaborativa con otras compartiendo mensajes e informacion e integrándose en un todo, entonces su valor es mucho mayor.

Un programa determinado, por ejemplo de contabilidad, puede hacer sumas y restas mucho más rápido que a mano. Pero si dicho programa solo hace eso y no emplea reglas para detectar errores en cantidades, patrones para obtener perfiles de gasto y consumo, o inteligencia artificial para buscar intentos de fraude, entonces no aporta un valor diferencial respecto de lo que haria un pasador de datos con su calculadora de bolsillo. Simplemente aporta velocidad.

En una escena de Regreso al futuro, preparando el inicio de un viaje, Marty McFly le decia al genial Doctor Brown, que el Delorean se estrellaría contra un cartel con indios que habia al fondo de la pista. Entonces Doc le dijo que tenia que pensar en cuatro dimensiones, en vez de en tres. Cuando llegaran a ese punto, el coche ya habria saltado en el tiempo hacia el pasado, tiempo en el que evidentementek, el cartel todavia no existiría.

Cuando se aplican las TIC a un proceso, hay que “pensar en cuatro dimensiones”. No basta con automatizar, hay que aplicar la inteligencia de negocio, hay que aprovechar el verdadero potencial que ofrecen las TIC. Si no, estaremos solo automatizando.

Y esto se aplica a muchos aspectos de la vida. Existen muchos buenos ejemplos de ello. Pongamos por caso un trámite que en la Administración se adapta al terreno telemático. No basta con automatizar lo que se hacia ántes. Hay que hacer verdadera Administración Electrónica. Ántes de escribir una sola linea de codigo hay que sentarse y “repensar” el procedimiento de nuevo. Examinar su flujo. Hay que plantearse preguntas del tipo “¿Ahora que lo haremos de forma telemática, podemos acortar el procedimiento? ¿darle más calidad o seguridad? ¿engancharlo con algun sistema con el que ya verifique esa informacion y entonces exigir un documento menos y que vaya más rapido? ¿saltarnos algun paso que ahora sea innecesario?”

Otro ejemplo, (y el que verdaderamente me ha motivado a escribir todo esto): el de la compartición de plazas de garaje entre particulares (en las grandes ciudades se está poniendo de moda, debido a la escasez de aparcamiento). Se puede montar un simple tablon de anuncios en Internet (como ya hicieron otros en su día) o se puede ir más allá: integrar un conjunto de tecnologias (SMS, Google Maps, mandos universales, pago telemático, etc) de forma sinérgica como han hecho los creadores de tuplaza.es. (Que por cierto, dicen que han estado dos años desarrollando en la sombra todo su sistema). El sistema permite compartir plazas de forma sencilla, usando un mensaje de texto de movil, y a la vez, realizar el pago o cobrar dinero.

Recuerden “Piensa en cuatro dimensiones, Marty”.

Deja una Respuesta