A continuación pongo un breve esquema que he realizado, en el que se enumeran los tres pilares pincipales sobre los que se sustenta la actual crisis crediticia e inmobiliaria. A continuación hay dos puntos: el de los vencedores y el de los vencidos.
· [1er pilar: las MENTIRAS]. Las mentiras de los bancos.
o Empaquetando en bonos la deuda de las subprime (en su mayoría proveniente de los NINJA, de la clase obrera, de los que ya no se podían endeudar más) y vendiéndo gato a precio de liebre. La receta es sencilla: se coge el esfuerzo, el último aliento del sueldo de la clase de los pobres. Se empaqueta en un contenedor con nombre bonito, se le pone un lazo hecho de corbata de consultor, y se vende a los ricos. Se prometen beneficios a costa de los NINJA ¿Alguien quiere? Usted puede ganar dinero desde su sofá. Solo tiene que comprar al otro lado del Atlántico.
o Se vendía a bancos europeos e internacionales. También aseguradoras americanas. Nuestras entidades, no contentas con lo que tenían de por sí en el panorama nacional, se apuntaban al carro. Es lo que tiene la globalización. Que el dinero que deposita un jubilado (o un currito fontanero) en su cuenta corriente en Miravete de la Sierra (Teruel) es invertido por su caja (y sin que él lo sepa) en comprar bonos de la deuda de un pobre NINJA que vieve en el barrio del Bronx (EEEUU), y que se las ve y se las desea para poder llegar a final de mes con los 9 dólares la hora que gana en el supermercado local.
o No reconociendo, aun cuando era evidente, que la cosa iba a pique. Muchos directivos se callaron y siguieron cobrando beneficios aun sabiendo que se sustentaban en el humo. Entonces se produce que muchos bancos no quiebran gradualmente, sino que lo hacen, ante el estupor de todo el mundo, de un día para otro. El pánico crece.
· [2do pilar: la AVARICIA]. Todo el mundo ha querido ganar más. Incluso más de lo que era razonable.
o Sin mirar las consecuencias futuras
o Explotando la gallina de los huevos de oro, sobre-ordeñando la vaca. Daba igual. Lo importante era ganar. Sigue sacando leche, duplica o triplica el pienso de la vaca.
o Promotoras sacaban tajadas millonarias. Constructoras ídem. A pesar de lo dantesco, de lo abusivo, todo el mundo, la mayoría de la sociedad y de los políticos miraban hacia otro lado. Nadie se atrevía a ponerle el cascabel al gato (ver MIEDO)
o Inmobiliarias tenían (al igual que los antiguos piratas de los mares del sur) patente de corso. También inamovilidad e inviolabilidad puesto que nadie se metía con ellas. Exigían millones en dinero negro. Engañaban. Daban el pase, vendían VPO al precio que querían. Todo valía.
o Particulares, gente de a pie. Querían ganar dinero sin trabajar, imitando a los de arriba. Como si fuera una tragaperras en la que siempre toca. Como el niño pequeño que intenta imitar lo que hace su padre. Pero el dinero no crece de los árboles, sino que simplemente fluye de mano a mano. Por tanto esto era un modelo imposible de mantener a corto plazo. Está claro que el dinero no pueden ganarlo todos. Y mucho menos hacerlo todos a la vez. Paradójicamente algunos que ahora se han quedado sin empleo maldicen una y otra vez la crisis, una crisis que ellos mismos fomentaron y en la que ahora están atrapados. Porque una mano la tienen vacía al haber perdido su empleo, pero en la otra todavía tienen las llaves y la escritura de ese piso que compraron “para invertir” y que ahora no pueden vender. ¿No es irónico? Es como escupir contra el viento y que el escupitajo te vuelva a la cara. Es como morir ahogado en tu propio vómito. Es lo que tiene pertenecer a la clase de los “ingenuos” (ver más adelante)
· [3er pilar: el MIEDO]. El del gobierno de frenar el sin sentido vivido.
o Temor, debilidad, a afrontar una situación que tarde o temprano explotaría. El artificiero no se atrevía a apagar la mecha, a pesar de que le pagaran por ello.
o Se hablaba de la burbuja, de la escalada de precios. Todo el mundo sabía que algo no estaba bien. Pero nadie se atrevía a levantar la mano, a hacer algo para solucionarlo. Ni gobierno ni oposición en su momento cuando gobernaban. En parte porque muchos de sus miembros también estaban metidos en el mismo barco de la AVARICIA. Daban igual las manifestaciones ciudadanas por una vivienda digna, daban igual los programas de cámara oculta destapando los tejemanejes de las inmobiliarias, daban igual los gritos de cientos de parejas de jóvenes que clamaban en la compra de sus pisos. Por dar, hasta daba igual la cantidad de dinero negro que se movía en maletines o bajo nuestros pies. El MIEDO se había hecho amigo de las MENTIRAS.
o Ellos, que eran los que debían, los que podían hacer algo se pusieron una venda en los ojos y miraron hacia otro lado.
o A pesar de que se sabía que el sector del ladrillo estaba demasiado inflado, que la situación no era viable ni sostenible a medio plazo, se prefirió la autocomplaciencia, el autoengaño. Hubieran bastado unas cuantas medidas legales y de regulación económica para encauzar el asunto (legislar la vivienda como bien de primera necesidad, grabar con muchos impuestos la posesión de varias viviendas para especulación, mayor control sobre el dinero negro, proteger de verdad la VPO,…). Pero nada de ello se hizo.
· [VENCEDORES]
o Los “listos”. Son los que supieron retirarse a tiempo. Son aquellos que hábilmente supieron aprovechar la debilidad de unos (los del MIEDO) y también LA AVARICIA de otros, para así obtener un grosso beneficio, que como mínimo podría ser designado de moralmente reprochable.
· [VENCIDOS]
o Los “ingenuos”. Los que no fueron capaces de ver lo evidente. Los que pensaban que una burbuja nunca podía explotar. Los jugaban al póquer envidando porque se creían que con su trío de reyes podían emular la escalera de color que ya tenían los “listos”. Y ganar lo miso que ellos. ¡Cuánto se equivocaban!. No se dieron cuenta de que estaban en otra liga; jugando en otra mesa, junto con los “de siempre” (ver más adelante) sus amigos, sus compañeros de trabajo, los hijos de sus amigos, a quienes les quitaron el poco dinero que tenían por la única suerte ser mano sobre ellos.
o Y por último “los de siempre”. Los curritos, el resto de la gente del grupo de a pie que no está metida en el último punto de la AVARICIA. Los inmigrantes que tenían que buscar un techo, los separados sin vivienda, la gente con pocos recursos, los jóvenes que tenían el sueño de comprar una casa, una vida. Es decir, el sueño de comprar aquello que le ofrecían los de la AVARICIA, obligándoles a pasar por el aro de los MENTIROSOS y al amparo de la vista gorda de los MIEDOSOS.
[NOTA: de hecho lo que suele suceder es que una vez que se produce la crisis, hay que acudir en auxilio de las financieras y reflotar las bancos. Es decir, los MIEDOSOS tienen de por sí tanto miedo, que salen en la tele y piden a los VENCIDOS que arrimen el hombro y sus impuestos para conseguir reflotar a aquellos AVARICIOSOS que lo han sido demasiado, haciendoles entrar, al fin y al cabo en el grupo de los VENCEDORES].