Aunque en muchos casos ambas palabras van unidas, éste caso es el ejemplo por excelencia. Además de ver las estupideces que se pueden llegar a decir en dos minutos y medio, también podremos comprobar la cantidad de zoquetes que pueden aplaudirlas. Y es que el mundo está lleno de gilipollas.
En fin, que lo que necesita este mocoso parlante que en el siguiente video podeis ver, además de dos guantazos, son dos padres que le eduquen como se debe educar a un niño, y no crear una especie de payaso que probablemente en el futuro no sea más que un estafador de estos que curan a las personas y sus almas. Y si no tiempo al tiempo.
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Julio 30th, 2007 a las 6:11 pm
Pues si Dios lo ha hecho a su imagen y semejanza… ¡Menudo pintamonas sería!
En fin. Lo más lamentable es que en ese mismo video vemos a cientos de personas escuchando atentamente al payasín, aplaudiéndo su “discurso”. Si hay que ser muy retrasado mental para dejar que te sorba el seso un Paco Porras de turno, hay que serlo mucho más aún si se trata de un niño de ¿cuánto?, ¿8 años?… Pues por lo que se ve hay mucho, pero que mucho retrasado.
Agosto 9th, 2007 a las 4:35 pm
[...] Lacayo: Pues si Dios lo ha hecho a su imagen y semejanza… ¡Menudo pintamonas sería! En fin. Lo más… [...]